Category: estrategias

Fiesta de Mayo

 

Hoy viene la emperatriz!

the beautiful 2. edition of the English version

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Flexibilidad

del Capítulo 5 del libro de la emperatriz

 

SER ELASTICA COMO EL BAMBU EN EL VIENTO

 

La emperatriz reconoce aquello que quiere y se aferra a sus deseos con firmeza.

 

 

Hay momentos en los que los planes aparecen con claridad, momentos en los que la emperatriz sabe exactamente lo que quiere y sobre todo aquello que no quiere más, y sin embargo no se avanza, algo o alguien impide (todavía) que esos deseos se materialicen. A menudo debe atenerse a las instrucciones y las reglas que imponen otras personas, ya sea la jefa, el dueño de su vivienda o su pareja.

Nadie ve la emperatriz que existe dentro de ella y todos le piden cosas que no se corresponden para nada con lo que ella es.

El hecho de tener que llegar muy puntualmente al trabajo es el menor de los males entre esas posibles exigencias. A veces debe compartir el trabajo con colegas sin gracia y sin tener la oportuniad de demostrar sus verdaderas habilidades, o el dueño de su vivienda exige que camine en puntas de pie en su lugar para “no molestar a los vecinos”, o los hombres, según sus necesidades, la ven como a una segunda madre o como a una muñeca para mostrar, o fastidiarla cuando no acepta ese papel. En suma: las circunstancias a veces pueden ser asfixiantes y nada adecuadas para una emperatriz.

 

Hay momentos en los que la emperatriz debe aguantar esto, debe resistir y ser flexible aunque mucho más preferiría escaparse de su propia piel, maldecir en voz alta o destrozar todo. Hay momentos en los que la emperatriz debe soportar dolorosamente que aun no es tiempo de desplegar todo su potencial. Hay momentos en los que la emperatriz debe pensar las cosas con meses o años de antelación, con astucia y estrategia.

A veces dar a conocer sus planes y objetivos muy precozmente podría arruinarlo todo.

En estos momentos difíciles ella debe cuidar sus recursos, sus relaciones y completar su conocimiento, sin malgastar sus fuerzas ni tampoco buscar distracciones sin sentido. Ella sabe que los planes maduran como el vino más noble. Ella espera en lo oculto a que llegue el momento de revelarse, sabiendo que será en el momento adecuado, elige conscientemente entre la confrontación directa o la estrategia. Si actúa demasiado pronto, toda preparación habrá sido en vano.

Fracasar

de: Capítulo 4 del libro de la emperatriz

 

Fracasar

 

Las mujeres fracasan, fracasan una y otra vez; ante sus propias pretensiones, su propio perfeccionismo, fracasan ante la realidad y la falta de comprensión de otras personas. Algunos de sus planes ambiciosos no pueden aplicarse y mueren sus esperanzas, algunos deseos permanecen sin cumplirse y los príncipes se desenmascaran mostrándose ranas. A veces el azar, una palabra errada, una observación desatinada, una cifra equivocada o una coma faltante son el pequeño espacio que separan un logro de un fracaso.

Aunque el espacio entre el logro y el fracaso sea tan fino, existen muchas mujeres que se rinden ante el segundo y se deciden a llevar una existencia rutinaria y falta de fantasía. Esto lo hacen por miedo de volver a sentir el dolor del fracaso, y es asi como a veces hay niñas que salen de la escuela siendo inconvencionales, llenas de esperanzas y rebosantes de ideas que terminan conviertiéndose en damas conservadoras sin vivacidad ni chispa. Sus vidas terminan siendo determinadas por el miedo, y como la mayoría de las personas deben experimentar desilusiones y fracasos siempre alguna vez, el miedo se convierte con los años en el sentimiento de vida predominante.

 

Los planes y las visiones de una emperatriz también pueden fracasar.

A veces parece que se encontrara literalmente fuera del panorama:
nadie quiere saber de ella, nadie requiere de sus habilidades y su conocimiento, el banco le niega créditos, la desalojan de su departamento, la abandonan sus amantes y sus supuestas amigas se apartan de ella. 

 

Los sueños necesitan su tiempo.

Cuando la fuerza que reside en ellos está bien arraigada, estos pueden renovarse sin importar lo fuerte que haya sido la experiencia de fracaso. La renovación acontece por sí misma y la emperatriz no puede hacer nada por ello. Una emperatriz sabe que hay tiempos para un obrar activo y otros tiempos donde es mejor descansar. A veces simplemente hay que aceptar que algo no ha funcionado. En estos casos es importante que ella no se abandone y que no actúe por desesperación haciendo algo que no se corresponda con ella. En vez de esto, la emperatriz se concentra en lo esencial y anima su fuerza interior, distanciándose conscientemente de su vida habitual por medio del retiro y la meditación.

La renovación proviene del interior. Aquello que tenga continuidad permanecerá.
Una emperatriz no le teme a la nada.